Quito tiene el centro colonial mejor conservado de América y una altitud de 2.850 metros. Las dos cosas importan: hay mucho que ver y te vas a cansar antes de lo que crees.
La mañana
Empieza en la Plaza Grande, antes de las nueve, cuando todavía es de los quiteños y no de los buses. Desde ahí la Compañía de Jesús queda a dos cuadras y es la parada obligatoria: siete toneladas de pan de oro en una sola nave.
La tarde
Sube al Panecillo para ver la ciudad entera desde arriba, y baja a San Marcos a media tarde, cuando abren los talleres de los artesanos y las galerías. Es el barrio más tranquilo del centro y el que menos aparece en las guías.
Consejo de altura
Bebe más agua de la que te pide el cuerpo y deja el alcohol para el segundo día. El soroche no avisa: llega de golpe a media tarde, justo cuando ya llevas cinco horas caminando cuesta arriba.